Tengo cuatro demonios
y un disparo.
Una musa vestida de blanco,
cuatro estrellas que me hablan de ella
y una vida a medio hacer.
La puta manía
de atormentar la válvula izquierda,
que llevo en el pecho.
Madrid , Roma o Venecia,
al fin y al cabo bajo tus sabanas,
todas eran iguales, todos los besos,
eran poemas.
Te recito versos de valiente,
mientras te leo el pensamiento.
Me pierdo entre tus piernas,
en la inmensa ciudad de tus curvas.
En el paraíso de aquellas,
tus pupilas para caminante desolado.
Hoy le canto a la locura,
a mis versos, tu escritura,
a mi musa, tu cintura,
a tus besos, nuestro Neruda.
Si digo esto, no soy yo,
es mi pecho quien lo grita.
Sino para susurrarte al oído,
una vez más lo de tú y yo,
yo y tu, y aquello de,
contra marea y viento.
Y, joder, lo siento.
Me prometí no dibujarte,
y acabaste siendo musa de poemas,
dueña de latidos.
Pero tú, y apareces…
Y claro, no es evitable.
Y
Otra vez,
tu siempre.
Me pierdo entre tus piernas,
en la inmensa ciudad de tus curvas.
En el paraíso de aquellas,
tus pupilas para caminante desolado.
Hoy le canto a la locura,
a mis versos, tu escritura,
a mi musa, tu cintura,
a tus besos, nuestro Neruda.
Si digo esto, no soy yo,
es mi pecho quien lo grita.
Sino para susurrarte al oído,
una vez más lo de tú y yo,
yo y tu, y aquello de,
contra marea y viento.
Y, joder, lo siento.
Me prometí no dibujarte,
y acabaste siendo musa de poemas,
dueña de latidos.
Pero tú, y apareces…
Y claro, no es evitable.
Y
Otra vez,
tu siempre.

Es tuyo? Si es así felicidades. Muy bueno
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