te arrastro a veces
[como si fuese facil]
inventar nuevas palabras.
Tus trisílabos comienzan
arañando mi nombre
para acabar fabricando
sueños impares,
o pares,
porque ya da lo mismo,
he aprendido
qué a veces,
hay que correr el riesgo,
seguir ciertos caminos
y abandonar otros.
Es por eso,
que se me viene a la mente
aquella frase de
"Vale la pena luchar
por lo que vale la pena tener "
y que tras varios
encontronazos con el destino
te he encontrado
vestida de musa,
con una falda roja
y un par de metáforas por ojos
en las que podía leerse
un poema de amor
y una nota de suicido.
Supongo que esto es aplicable
a muchas situaciones cotidianas,
llevo varios meses dandole
vueltas al misterio
de tu sonrisa,
y no solo yo,
hasta las estrellas
han dejado de brillar
según lo hacían,
desde que son
mis versos,
quienes mecen
tus sabanas en cada atardecer.
He hecho
de tu portal
mi verso más famoso,
de tus sabanas
mi canción preferida
y de Madrid mi ciudad favorita,
he vuelto
a recurrir a la poesía
para explicarle al mundo
lo de mi gran suerte,
ya que es un buen método
de negar lo evidente
de manera silenciosa.
Entonces apareces tu,
y todo vuelve a pararse,
afortunadamente
yo he topado contigo,
que te transformas en poesía
cuando paseo de tu mano,
salvavidas cuando me hallo solo,
y suerte,
cuando le hablo al cielo
de que te encontré ,
que no se que has hecho conmigo pero se que has sido tú
quien me ha hecho sentir
la magia de una ciudad encantada bajo la sombra
que dejaban los repliegues
de tu falda.
También me has hecho
sentir esa cálida sensación
en invierno cuando paseábamos
de la mano hasta las tantas.
Me has hecho sentir
la magia al borde de un suicido ,
con la pistola sobre la sien
y al filo de caer por tus caderas.
Apunto de borrarme del mapa
aborde una nueva misión,
que llevaba por tesoro
tu nombre.
Y dime ,
¿quién querría bajarse
de este barco?
Si la única dirección que llevaba
era encallar
bajo la cornisa de tus clavículas ,
y la única y créeme,
que mas suficiente capitana ,
fuiste tu,
que me enseñaste
que al mal tiempo buena cara ,
y que al bueno aun mejor.
Tu que me decías
"joder pequeño, la has vuelto a liar " y yo te respondía
"en un lío constante vivo,
desde que por ti
perdí el rumbo" .
Ahora sólo nos queda esto,
llamadas de madrugada
canciones incompletas,
gemidos afónicos
y camas hechas.
Mientras tanto cielo,
seguirás siendo mi séptimo vició.