La vida te va enseñando quien si, quien no y quien nunca. Te va enseñando que hay ocasiones que las heridas más dolorosas son las causadas por la llegada del frío, un desamor o una palabra mal dicha, pero que también hay heridas que nos recuerdan el frescor del viento, un viento cura ,llevando soplidos de esperanza a las heridas de ojos , que por vendados, vendidos, acongojados o atrevidos prefirieron cerrarse ante el mal temporal y que al abrirse ni te imaginas como dolía el destello de luz penetrando en nuestras pupilas.
Luz de claro de luna que aún nos recordaba que estábamos vivos, que no se si por cuerdo o por loco me merecía la pena seguir derrapando por las dunas de tus caderas. Porque te juro que ya no soy capaz de escapar de tus trampas , ni de tus malos juegos de magia, que ni siquiera se como eres tu la única que consigue empaparme con su sal lagrima y el agua océano que tu cuerpo dejaba en cada claro del alba sobre mis sabanas .
No se si sigo vivo, o eres tu quien ha decidido subir a visitarme con los pies sobre la tierra. Pero me has hecho sentir la magia sobre mi, abrir los miedos y gritar al despecho que un naufragio tan solo era un mensaje embotellado llegando a aquella tu isla sobre la que los niños construían palacetes.
Y te prometo que yo que la he visto lucir su sonrisa de mejor gala he aprendido que perdemos el amor en los detalles tontos, mientras que dejamos que la calle grite nuestros nombres y ahogue con silencios nuestros lloros.
Y he visto a musas volando más allá de mis pensamientos. Y a princesas, con caballeros, que no conseguían hacer realidad todos sus sueños. He visto la sonrisa más bella de todo Madrid, y he escuchado su voz pedir auxilio mientras ella seguía haciéndose la fuerte. He visto monumentos más bellos que Florencia en algo más de metro sesenta y algo. He visto París bajo sus piernas y un gemido que apago la noche.
Yo que te he visto a ti, prometo que he aprendido que si, que tu siempre. Te prometo que he visto la vida.
Increíble, vivo enamorada de tus textos.
ResponderEliminar