Diario de un poeta
entre vías y estaciones:
Entre tanta ida y venida ,
me he hecho consciente
de que así,
como hay cosas que pasan por algo,
hay cosas que por algo no pasan.
Así mismo
me he abierto los ojos
haciéndome ver,
que en la vida no hay problemas,
solo soluciones
que faltan por encontrar.
Para ello,
fija tus ojos hacia delante
en lo que puedes hacer,
no hacía atrás
en lo que no puedes cambiar .
Por eso,
hoy me centro en esto ,
en un invierno
que parece llamarnos a voces
para que seamos nosotros,
quien arropemos la caída
de los que son importantes.
He firmado por cien primaveras,
cien veranos,
cien otoños,
y cien inviernos contigo,
y los que nos den tiempo a vivir,
nos los vamos imaginando
por el camino.
Siendo consciente,
de que a veces
lo que más complicado
es de empezar,
más largo es de durar,
así que ,
según pinta este comienzo
prefiero no relatarte el final.
Como eso
de las experiencias vividas,
jamás contadas ,
solo gozadas
y en silencio guardadas.
Partidario me nombro yo,
de compartir mi historia con alguien,
que, como tú,
quiera devolverme la vida.
Porque nadie,
fabrica un candado sin llave,
del mismo modo,
ninguna persona
te da problemas sin soluciones.
Eres mis ganas
de no pensar en más,
únicamente sabiendo
que lo que un día tiene que ser ,
tarde o temprano,
algún día acabará siendo.
Y sería mentirme a mí mismo,
decirte,
que no se me para el corazón
cuando cruzas la calle
y yo,
tengo que darme media vuelta
en mi dirección ,
como eso que detrás de un
"cuídate"
escondo un si te pasa algo,
me muero.
Porque solo aquel que ve lo invisible ,
puede lograr lo imposible.
Y tu,
todo lo que te propongas
lo puedes conseguir,
como que a día de hoy ,
podría darte las gracias
por aparecer y mucho más por estar.
Prometo que esta vez sí,
que vamos llorar hasta secarnos
y reír hasta volver,
a mojarnos por dentro.
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