lo siento,
y esque joder,
siete estrellas
sobre fondo rojo
han sido capaces de enamorarme
de sus calles,
edificios
y rascacielos.
Me he jugado el cuello
al borde del precipicio
de sus clavículas,
he visto el cielo
latir bajo su pecho,
estrellas menos brillantes
que sus pupilas
y torturas menos dolorosas
que verla torcer
la esquina de su calle.
He hecho de esta,
mi ciudad ,
del metro
una segunda habitación
y
he compuesto poesia en cada
esquina de su habitación.
La he logrado mía,
a ella
musa de verso
en vicio trasformada.
Hablo de ti,
de Madrid,
tan solo otro loco apasionado
de tus luces a media noche
y tus fuentes gorgoteantes
al atardecer,
de mi mal vicio
de escribirte en cada rincón
y recordarte en cada canción.
Y ahora solo queda esto,
las cenizas
de mi ave fénix interior
que ardió bajo tus sabanas.
Compongo con el alma
desgarrada en cada estación,
te dibujo con el único idioma
que mi cuerpo analfabeto
conoce
[tus besos]
y he aprendido
a hacerte el amor
mediante poesia,
prosa desgañitándose
recorriendo tus venas,
cuando te tenía a kilómetros
de mi cama
y tan solo
te necesitaba a milímetros.
Y probablemente ,
sea otro loco
cuyo séptimo vicio
es esta ciudad
y su sexto sentido sean tus ojos.
Pero me quedo
con esta locura
encontrada
en tu cordura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario